Una mirada atrás a la iluminación de Dexter: Resurrection, temporada 1

Titan Tubes, Hyperion Tubes y LunaBulbs ayudan al gaffer Ryan Webb, ICLS, a iluminar las localizaciones emblemáticas de Nueva York y las icónicas «kill rooms» de Dexter: Resurrection.

Dexter: Resurrection ofrece por fin a los seguidores de siempre de la franquicia el reboot con reparto estelar que estaban esperando. El asesino en serie de ficción favorito de Estados Unidos ha vuelto, y esta nueva entrega recupera la sátira oscura e irreverente y el suspense salpicado de sangre de la serie original. Resurrection sigue a un Dexter (Michael C. Hall) que regresa a la retorcida moral de sus orígenes, pero esta vez ha cambiado el sol de Miami por un trabajo como conductor de VTC que le permite acechar las calles de Nueva York, sin perder de vista a su hijo, Harrison (Jack Alcott). Nadie dijo que la familia fuera fácil, y menos para Harrison, quien, si viste Dexter: New Blood, disparó a su padre en el final de aquella serie.

Miami y la Gran Manzana son escenarios todo lo diferentes que pueden ser, y la fotografía de la serie se apoya de lleno en ese contraste: cambia las paletas blanqueadas por el sol por sombras, contraste y el detalle crudo y sombrío de los bajos fondos de Nueva York. El gaffer Ryan Webb, ICLS, aportó su conocimiento local de la ciudad a la iluminación de Resurrection, y esa familiaridad se aprecia en su forma de abordar las localizaciones históricas y arquitectónicamente delicadas de la serie y en la ejecución creativa de sus características «kill rooms», incluida la decisiva escena de la cocina del Empire Hotel. Para construir el lenguaje lumínico de este nuevo capítulo, Webb recurrió a los LED de Astera.

Astera Tubes iluminan lugares emblemáticos de Nueva York

La primera temporada saca todo el partido a la inmersión de Dexter Morgan en Nueva York, donde el asesino en serie se camufla como un camaleón en la ciudad de los mil relatos. Su nueva identidad lo lleva de callejones y campus universitarios a áticos y mansiones. La producción combinó rodajes en localizaciones reales con decorados en plató inspirados directamente en lugares reales de Nueva York.

El Empire Hotel, donde Harrison trabaja como botones, es uno de los escenarios recurrentes más importantes de la serie, y su cocina es el escenario de una de las secuencias de eliminación de cadáveres más memorables de la temporada: el primer asesinato de Harrison. El equipo de Webb instaló unas 48 Titan Tubes cableadas en el falso techo de la cocina real del hotel y pasó el cableado por las paredes hasta un punto de alimentación central. El director Marcos Siega quería un golpe visual inquietante en el instante en que Harrison enciende las luces.

«Marcos dijo: “Quiero que todo se encienda a trompicones. Tiene que sentirse frío e incómodo, porque Harrison no sabe lo que está haciendo”», recuerda Webb. El programador Justin King diseñó el gran efecto. Es un plano crudo, y el repentino brillo de la enorme cocina aséptica subraya lo expuesto y vulnerable que está Harrison. Este efecto de iluminación fue el primer plano rodado de la temporada —todo un reto—, pero el equipo lo clavó en solo tres tomas.

También se construyeron en plató réplicas de los pasillos del Empire Hotel, lo que planteaba otro reto: equilibrar la verosimilitud con el look deseado. «Queríamos que fuera oscuro y con atmósfera, pero que aun así hubiera suficiente luz», explica Webb. Los pasillos tenían techos abovedados, pero en lugar de limitarse a rebotar luz hacia los huecos desnudos, se instalaron apliques de mármol ámbar. «Esto añadía un elemento artístico reflectante, así que decidimos usar Hyperion Tubes para crear una larga franja de luz que se viera reflejada en el techo por encima de los actores». Las Hyperion, con forma de bastón, son las más largas de las populares Astera Tubes, con 2 metros, una longitud ideal para los pasillos.

«Habíamos probado tiras LED y un par de tipos de bombillas», cuenta Webb. «Incluso cuando intentábamos difuminar la tira, se seguían viendo los diodos a través de la difusión. Así que las Hyperion fueron realmente la solución, y funcionaron de maravilla».

100 LunaBulbs para realzar lo macabro

A lo largo de la temporada, Dexter se infiltra en el ostentoso ático neoyorquino de Leon Prater (Peter Dinklage), una localización compuesta por los grandiosos interiores de Villa Carola (The Guggenheim Mansion) y exteriores de Manhattan. En la serie, el filántropo multimillonario Prater oculta su gusto por lo macabro mientras colecciona en secreto asesinos en serie y objetos relacionados con ellos. Para Dexter, guiado por su oscuro código, el club de Prater es el coto de caza perfecto. Haciéndose pasar por un conductor de VTC convertido en asesino, Dexter se mezcla en las pequeñas veladas de asesinos afines. La opulenta localización aporta un toque eufórico a estas secuencias, pero estos lugares históricos imponían estrictas restricciones sobre cómo se podía instalar el equipo.

Uno de estos sórdidos cócteles se celebra en un enorme patio interior con, irónicamente, una Estatua de la Libertad en miniatura en el centro. El departamento de arte quería guirnaldas de luces por encima y por todo el espacio, mientras que el director de fotografía Joe Collins las quería cálidas, hasta 2400 kelvin, a juego con la turbia reunión. Las Nyx Bulbs se descartaron rápidamente porque habrían sido demasiado pesadas para colgarlas sin fijarlas a las paredes, que estaban vetadas. En su lugar, Webb recurrió a las LunaBulbs, más ligeras (0,081 kg). Estas réplicas de bombillas de Astera se podían elevar y colgar fácilmente de los soportes de hierro existentes, al tiempo que ofrecían la versatilidad de color y brillo que Webb necesitaba. Hicieron falta 100 bombillas, montadas en altura, para llenar la sala. Además, se colocaron grip clouds flotando en el atrio acristalado como rebote para las escenas de día.

«Había muchas piezas en movimiento que resolver», dice Webb. «Cien bombillas después, quedó genial».

Tras la puerta de la kill room

Ningún análisis de la iluminación de Dexter: Resurrection debería dejar fuera las kill rooms, los espacios con más carga temática de la serie. No se trata solo de un gran cambio de decorado: cuando una habitación corriente se convierte en un presagio de muerte y castigo envuelto en plástico, la luz también se transforma y pone el foco en Dexter y en su futura víctima. «Creo que es aquí donde a la serie le gusta caminar por esa línea y rozar el límite de la realidad», explica el gaffer. Las zonas de oscuridad y luz se planifican con cuidado, con Titan Tubes, QuikSpot y QuikBeams empleados como pinceladas, escondidos dentro de luminarias prácticas o integrados en lugares insospechados, lo que da a Webb un control del color preciso y repetible escena a escena.

«Siempre hay un componente de cómo queremos jugar con el color y cómo afecta eso a este momento», dice Webb. «Para mí hay una familiaridad en saber lo que me va a dar una Titan Tube en cuanto a color, y en tener un control total sobre ella. El equipo de ambientación también trabaja con nosotros para crear las carcasas para cada escena». El director de fotografía Joe Collins y Webb mantienen la luz sobre la víctima elegida un punto más brillante que el resto del set, una señal visual familiar antes de que la escena, en sus palabras, «se suba a 11».

De los grandes salones a las íntimas kill rooms, Webb utiliza la luz para ilustrar la psicología de Dexter escena a escena. Dónde se sitúa una fuente, cuánto relleno recibe el rostro de un actor o si hay o no luz en los ojos: todo ello señala la dualidad de Dexter, el padre de familia que intenta ser y el asesino en serie que lleva dentro.

La temporada 2 de Dexter: Resurrection vuelve a Showtime este octubre, el mismo mes en que se estrenó el piloto original de Dexter hace veinte años. Sin revelar detalles, Webb ha dejado caer que la secuencia inicial de la temporada guarda algo especial para los fans. «Astera aparece pronto», confiesa. «Usamos QuikSpots para la primera kill room de la temporada».

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